From The Long Sad Party

DSC_0459_small

Someone was saying
something about shadows covering the field, about
how things pass, how one sleeps towards morning
and the morning goes.

Someone was saying
how the wind dies down but comes back,
how shells are the coffins of wind
but the weather continues.

It was a long night
and someone said something about the moon shedding its
white
on the cold field, that there was nothing ahead
but more of the same.

Someone mentioned
a city she had been in before the war, a room with two
candles
against a wall, someone dancing, someone watching.
We began to believe

the night would not end.
Someone was saying the music was over and no one had
noticed.
Then someone said something about the planets, about the
stars,
how small they were, how far away.

– Mark Strand

 

De la fiesta larga y triste

Alguien habló
de cómo las sombras cubrían el campo, de cómo
todo pasa, cómo uno duerme hasta que la mañana llega
y la mañana se va.

Alguien habló
de cómo el viento agoniza y renace,
cómo las caracolas son las tumbas del viento
pero la tormenta persiste.

Fue una larga noche
y alguien habló de la luna desprendiéndose
de su blancura
en el campo helado, de que no había nada por venir
sino más de lo mismo.

Alguien recordó
una ciudad que había conocido antes de la guerra,
una habitación
y dos velas encendidas, alguien bailaba, alguien observaba.
Empezamos a creer

que la noche no tendría fin.
Alguien dijo que la música ya no se oía y nadie
lo había notado.
Luego alguien dijo algo sobre las estrellas, sobre
los planetas,
qué pequeños eran y qué lejanos.

[versión de Isadora Paolucci]

Anuncios

Duraznos y grillos

Mark Rothko (10)

Keep straight down this block,
Then turn right where you will find
A peach tree blooming.

– Richard Wright

Siga hasta la esquina
doble a la derecha y llegará
al duraznero en flor.


Silence

and a deeper silence
when the crickets
hesitate

– Leonard Cohen

Silencio
un silencio más profundo
cuando los grillos
dudan

somewhere  i  have never travelled,gladly beyond

somewhere i have never travelled,gladly beyond
any experience,your eyes have their silence:
in your most frail gesture are things which enclose me,
or which i cannot touch because they are too near

your slightest look easily will unclose me
though i have closed myself as fingers,
you open always petal by petal myself as Spring opens
(touching skilfully,mysteriously)her first rose

or if your wish be to close me,i and
my life will shut very beautifully,suddenly,
as when the heart of this flower imagines
the snow carefully everywhere descending;

nothing which we are to perceive in this world equals
the power of your intense fragility:whose texture
compels me with the color of its countries,
rendering death and forever with each breathing

(i do not know what it is about you that closes
and opens;only something in me understands
the voice of your eyes is deeper than all roses)
nobody,not even the rain,has such small hands

– e. e. cummings

en un lugar al que nunca viajé,felizmente más allá

en un lugar al que nunca viajé,felizmente más allá
de toda experiencia,tus ojos tienen su silencio:
en tu gesto más frágil hay algo que me envuelve,
o que no puedo tocar porque está muy cerca

tu más leve mirada fácilmente me descubre
aunque me haya cerrado en mí mismo como un puño,
abres pétalo a pétalo siempre de mí como la Primavera
abre (tocando hábil,misteriosamente)su primera rosa

o si tu deseo fuera cerrarme,yo y mi vida nos
cerraríamos muy bellamente,de improviso,
como cuando el corazón de esta flor imagina
que la nieve suavemente sobre todo desciende;

nada de lo que hemos de percibir en este mundo
iguala el poder de tu intensa fragilidad:cuya textura
me domina con el color de sus naciones,
y con cada aliento entrega muerte y para siempre

(no sé cómo es que logras eso de cerrar y abrir;
solo algo en mí comprende que la voz de tus ojos
es más profunda que todas las rosas)
nadie,ni siquiera la lluvia,tiene las manos tan pequeñas

[versión de Isadora Paolucci]

If I should die

herbarium

54

If I should die,
And you should live—
And time should gurgle on—
And morn should beam—
And noon should burn—
As it has usual done—
If Birds should build as early
And Bees as bustling go—
One might depart at option
From enterprise below!
‘Tis sweet to know that stocks will stand
When we with Daisies lie—
That Commerce will continue—
And Trades as briskly fly—
It makes the parting tranquil
And keeps the soul serene—
That gentlemen so sprightly
Conduct the pleasing scene!

– Emily Dickinson

 
54

Si yo muero,
y vos vivís—
y el tiempo aún brota—
y la mañana brilla—
y el mediodía arde
como siempre pasa—
Si las Aves temprano
empiezan su tarea
y dan sus vueltas las Abejas—
podría sin duda dejar
lo que ahora les cuento.
Es dulce saber
que seguirán las mercancías
cuando solo haya flores
sobre nosotros—
que el Comercio no cesará—
y subirán veloces las Ventas—
El adiós será tranquilo
el alma estará serena—
si hombres tan animados
dirigen la amable escena.

[Versión de Daniela Camozzi]

[Imagen: “Oxeye-daisy” del Herbario de Emily Dickinson.]

Meeting and Passing

klee giardino meridionale

As I went down the hill along the wall
There was a gate I had leaned at for the view
And had just turned from when I first saw you
As you came up the hill. We met. But all
We did that day was mingle great and small
Footprints in summer dust as if we drew
The figure of our being less than two
But more than one as yet. Your parasol
Pointed the decimal off with one deep thrust.
And all the time we talked you seemed to see
Something down there to smile at in the dust.
(Oh, it was without prejudice to me!)
Afterward I went past what you had passed
Before we met, and you what I had passed. 

– Robert Frost

 

Encontrarnos y seguir

Bajaba el cerro junto a un muro y al llegar
a una cerca me detuve para apreciar la vista.
Al continuar la marcha por primera vez te vi
mientras subías. Nos encontramos. Lo único
que hicimos ese día fue sumar nuestras pisadas
en el suelo polvoriento del verano, como si fuera
la cifra de nuestro ser: éramos menos que dos,
pero más que uno. Usaste tu sombrilla para marcar
el decimal que nos dividía dando un golpe seco.
Durante nuestra charla algo en la tierra del camino
parecía distraerte y te sacaba una sonrisa.
(Pero no tomé ese gesto tuyo como un desaire).
Después seguí por donde vos había venido
y vos seguiste por donde yo había pasado.

[Versión de Daniela Camozzi]

 

Punto de encuentro

Cuesta abajo bordeando el muro
había una verja por la que me asomé
y que ya dejaba atrás cuando te vi
cuesta arriba. Nos encontramos. Pero
ese primer día solo cruzamos nuestras huellas,
grandes y pequeñas, en la tierra seca del verano,
como dibujando la cifra que éramos: menos
que dos pero algo más que uno. Tu sombrilla
marcó con fuerza el punto decimal.
Y mientras hablábamos parecía haber algo
en el camino polvoriento que te hacía sonreír.
(Pero no lo tomé como una ofensa).
Después caminé por donde ya habías pasado antes
de encontrarnos, y caminaste por donde yo pasé.

[Versión de Isadora Paolucci]

Port of Morrow – The Shins

Through the rain and all the clatter
Under the Fremont bridge I saw a pigeon fly
Fly in fear from the raptor come to take its life
And as it closed in for the capture
I funneled the fear through my ancient eyes
To see in flight, what I know are the bitter mechanics of life
Under my hat it reads “the lines are all imagined”
A fact of life I know to hide from my little girls
I know my place amongst the bugs and all the animals
And it’s from these ordinary people you are longing to be free
My hotel and on the TV
A preacher on a stage like a buzzard cries
Out a warning of phony sorrow, he’s trying to get a rise
The cyanide of an almond
Let him look at your hands, get the angles right
Ace of spades, port of morrow, life is death is life
I saw a photograph: Cologne in ’27
And then a postcard after the bombs in ’45
Must’ve been a world of evil clowns that let it happen
But now I recognize, dear listeners,
That you were there and so was I
Under my hat I know the lines are all imagined

A fact of life I must impress on my little girls
I know my place amongst the creatures in the pageant
And there are flowers in the garbage, and a skull under your curls

– The Shins

 

Habrá un puerto mañana

atravesé la lluvia
en el puente vi huir
a una paloma su terror
por el ave rapaz
a punto de apresarla
su miedo se clavó
en mis ojos

la atroz mecánica
de la vida

no quise ver
que todo límite es ilusorio

conozco mi lugar
entre las bestias
me da asco
quiero ser
la presa que huye

grita el predicador
grita el chacal
su pena falsa
quiere más
y más
el cianuro
de las almendras
te mira
desde un ángulo
perfecto

habrá un puerto mañana
la vida es la muerte es la vida

una bella postal del ’27
se vuelve foto de guerra en el ’45
¿qué mundo de maldad
qué mundo
de imbéciles?

pero no:
ustedes estuvieron ahí
y yo también

sé que todo límite
es ilusorio

sé cuál es mi lugar
en esta farsa

flores en la basura
tus lindos rulos
y debajo
tus huesos

[Adaptación poética de Daniela Camozzi e Isadora Paolucci]

Unloving

Learn from the winter trees, the way
they kiss and throw away their leaves,
then hold their stricken faces in their hands
and turn to ice;

                          or from the clocks,
looking away, unloving light, the short days
running out of things to say; a church
a ghost ship on a sea of dusk.


Learn from a stone, its heart shape meaningless,

perfect with relentless cold; or from the bigger moon,
implacably dissolving in the sky, or from the stars,
lifeless as Latin verbs.

                                   Learn from the river,
flowing always somewhere else, even its name,
change, change; learn from a rope
hung from a branch like a noose, a crow cursing,

a dead heron mourned by a congregation of flies.
Learn from the dumbstruck garden, summer’s grave,
where nothing grows, not a Beast’s rose;
from the torn veil of a web;

                                              from our daily bread:
perpetual rain, nothing like tears, unloving clouds;
language unloving love; even this stale air
unloving all the spaces where you were.

– Carol Ann Duffy


El desamor

Aprendé de los árboles del invierno
del modo en que besan y sueltan sus hojas
para después taparse
el rostro golpeado con las manos
y convertirse en hielo;

                                de los relojes,
que miran para otro lado,
su desamor por la luz, los días cortos,
casi nada ya que decirse; un templo,
una nave fantasma en el mar del crepúsculo.

Aprendé de la piedra, del delirio de su forma
de corazón, perfecta en su implacable frialdad;
de la luna, inmensa y despiadada,
disolviéndose en el cielo; de las estrellas,
sin vida, como los verbos del latín.

                                       Aprendé del río,
siempre fluyendo hacia otro lado,
hasta su nombre, mutando siempre;
aprendé de la soga que cuelga de la rama
como una horca, las imprecaciones del cuervo,

la congregación de las moscas, su dolor
por la muerte de la garza. Aprendé
del desconcierto del jardín, tumba del verano,
donde nada crece, ni la rosa de una Bestia;
del desgarro en la tela de la araña;

                                            de nuestro pan de cada día:
lluvia interminable, como el llanto,
como las nubes del desamor, su lenguaje;
hasta en este aire mustio, el desamor
por cada lugar en que estuviste.

[Versión de Daniela Camozzi]

 


Desamor

Aprende de los árboles, que en invierno
con un beso se desprenden de sus hojas,
luego se toman la cara afligida entre las manos
y se vuelven hielo;

                            o de los relojes,
que apartan la mirada, sin amar ya la luz, los breves días,
cada vez con menos cosas que decirse; una iglesia
un barco fantasma en un mar de penumbra.

Aprende de una piedra, su inútil forma de corazón,
perfecta en su frío inclemente; o de la luna llena
que se disuelve impiadosa en el cielo; o de las estrellas,
inertes como los verbos del latín.

                                             Aprende del río,
que corre siempre hacia otro lugar, hasta su nombre,
cambia y cambia; aprende de la cuerda colgada de la rama
como una horca, un cuervo maldiciendo,

una garza muerta velada por una congregación de moscas.
Aprende del atónito jardín, tumba del verano,
donde nada crece, ni la rosa de una Bestia;
del velo rasgado de una telaraña;

                                                del pan nuestro de cada día:
lluvia perpetua, mares de lágrimas, nubes impasibles;
el lenguaje que ya no ama al amor; y este aire enrarecido
que dejó de amar los espacios que habitaste.

[Versión de Isadora Paolucci]